Umbrella Festival
Jorge M. Crecis
Eter Danz@ Sept. 2008.
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Una ciudad grande, un festival grande. Si y no.

Grandes (conocidos) nombres, grandes (numerosas) giras, grandes (enormes) teatros, grandes (siempre los mismos) espectadores.

Una organización más bien pequeñita, una difusión a la española, sólo para los clientes seguros: escuelas de danza, teatro y/o allegados.

Para ejemplo sirva un botón:

El primer día del festival, me animé a tomar una clase para profesionales en “Greenwich Dance Agency”; ninguno de los asistentes con los que hablé, tenía la más mínima idea de que el umbrella es algo más que una tela para no mojarse.

Muy pocos estudiantes de “Laban Dance Center” sabían que umbrella es también un festival de interior para no mojarse, y mientras escampa el chaparrón, verse alguna de las obras programadas.

Aún no sé cual de los dos chaparrones prefiero…

Eso sí, casi todo el mundo sabía del Rosas festival que se montó. De las demás compañías no se habló mucho, pero a la De Keersmaeker, le han llovido un buen número de actuaciones por todo el territorio británico. Llamándolo “Focus on Rosas”, el festival ha decidido por primera vez acentuar el trabajo de un coreógrafo por encima de los demás, aunque no es la primera vez que la muestra tiene tintes temáticos. En ediciones anteriores el peso de la programación recaía sobre un determinado país, aunque siempre contando con los asiduos invitados que no pueden faltar. Véase Petronio y cia

Como patrón magnánimo, el festival cede un espacio para las pequeñas compañías (de esas que por aquí llaman experimentales), en espacios auxiliares poco antes de las actuaciones de los grandes. Como todo en esta vida… no hay ying sin yang ni grande sin pequeño.

Será una cuestión de tamaños, pero el pequeño español disfrutó más de la versión mini que de la macro, y no se crean, pienso hasta explicarlo:

un imperio como el británico, necesita celebrar su ego, manifestar su poderío colonial ya obsoleto. El marketing del gigantismo se ve en las enormes casas, vacías por dentro, se ve en la potencia de su idioma convertido en lenguaje universal sin que sean capaces de conocer, y lo que es más grave, de hacer el esfuerzo de reconocer, que existen otras lenguas… pues con la danza pasa lo mismo, programar los grandes nombres de diferentes técnicas y formas que revolucionaron (pretérito) el mundo es hoy el orgullo del festival.

Rosas, Petronio, Cunningham… la reputada artimaña que ya utilizaban los griegos en las olimpiadas: mostrar las hazañas físicas de sus héroes para revelar el poderío de su pueblo, enseñar los dientes y demostrar que atacarles no merecía la pena. Pues tal argucia tenía y tiene su sentido, si no vean que hoy los mundiales de fútbol, los oscar, los festivales de arte de cualquier clase en el primer mundo… tiene entre otros el objetivo de mostrar, aparentar, evidenciar que si nos podemos gastar tanto dinero en algo tan inútil, cuánto no nos podremos gastar en algo tan útil como armamento.

El arte siempre ha sido un buen embajador por el que se mide la talla del país que le envía.

A la formalidad británica, la formalidad de su programación, a su seriedad su ídem… una lástima que la puntualidad y la organización no estén en manos de inmigrantes… Y yo siendo inmigrante con otra cultura, una pequeñita en temas artísticos, en la cual cuesta hasta adivinar cuando y donde serán los festivales, fui corriendo todos los días, a ver la mini pieza de la jornada y a dormir más tarde en la grande.

Uno de esos días, viendo Mantsoe alguien roncaba, no es guasa, y sus resuellos afortunadamente eran más fuertes que los míos. La mitad de la compañía demostró que eran intérpretes geniales y la otra media… debía estar de baja. Una coreografía aburrida de líneas innovadoras a principios del siglo pasado, y un material dificilísimo de ejecutar que no lucía nada sobre el escenario.

Presencia española. Por favor, no se piensen ustedes que el paso de Mal Pelo por el umbrella, fue pobre por no mencionarlo, con denominación de origen, la pareja donde va, triunfa.

De souvenir, me llevo un nombre a recordar: Vincent Dance Theatre. Experimentando con música en directo y danza. Por fin involucrando tanto a músicos como bailarines en la misma pieza, sin roles de movimiento o músicos ejecutantes exclusivos, un buen revoltijo de ambos a la vez, lo que lo hace aun más difícil.

Si no conocen Londres, deben ir a conocerlo, pero no lo hagan con motivo del festival… aunque pensándolo bien, cualquier pretexto para visitar esa maravillosa ciudad siempre es buena… ustedes deciden cuál es su excusa.

Mal Pelo
Rosas
Stephen Petronio
Jordi Bover,Ferrán Mateo
Herman Sorgeloos, Tina Ruisinger Sarah Silver

Agradecimientos
A todo el equipo del Umbrella festival en especial a Tony Shepherd Daura Hernández García por sus valiosísimas correcciones.


Jorge Crecis © 2017